Familias y transeúntes de diversas comunidades en el municipio de Tequisquiapan enfrentan un problema latente: el incremento de jaurías y perros en situación de calle que deambulan sin supervisión, derivando en un repunte de reportes por agresiones y temor entre los habitantes de la zona rural y colonias apartadas de la cabecera municipal.
Pese a que el Centro de Atención Animal de Tequisquiapan (CAAT) mantiene operaciones y atiende reportes de la ciudadanía —como rescates, valoraciones y canalización de casos de maltrato o abandono—, vecinos afectados señalan que la capacidad operativa actual resulta insuficiente frente a la magnitud del problema de abandono animal.
El peligro latente en las comunidades
El desinterés y la falta de tenencia responsable por parte de algunos propietarios han propiciado que decenas de perros sean dejados a su suerte en la vía pública. Al no contar con alimento ni refugio, estos animales comienzan a agruparse, lo que incrementa conductas territoriales y agresivas.
Habitantes de las comunidades han manifestado su inquietud ante los riesgos constantes que enfrentan los menores de edad, adultos mayores y personas que caminan temprano hacia sus centros de trabajo o escuelas, quienes se exponen a mordeduras y situaciones de peligro ante la ausencia de controles más estrictos.
Esfuerzos del CAAT: Una respuesta limitada
Si bien el CAAT interviene a través de canales de denuncia —como su línea de atención ciudadana (414 265 0991)— para atender contingencias específicas o rescates de animales en condiciones vulnerables, la ciudadanía recalca que las acciones de control animal se ven rebasadas.
La falta de personal suficiente, brigadas permanentes de proximidad en comunidades y campañas masivas de esterilización y concientización limita el alcance de la dependencia. Ante este panorama, los pobladores hacen un llamado urgente a las autoridades municipales para destinar mayores recursos y estrategias integrales que no solo mitiguen los incidentes de violencia urbana y rural, sino que ataquen de raíz la problemática mediante sanciones reales a quienes abandonan a sus mascotas.












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