Las recientes publicaciones de Jafet Zárraga Muñoz sobre el Instituto Municipal de la Juventud y los módulos de seguridad de Tequisquiapan han generado diversas reacciones entre la ciudadanía.
En sus mensajes, aseguró que “sin espacios para los jóvenes, no hay futuro para Tequisquiapan” y afirmó que “de nada sirve tener la infraestructura si no hay personal, estrategia ni respuesta cuando la ciudadanía lo necesita. La seguridad no se mide en paredes, se mide en resultados”.
Sin embargo, además del contenido de sus críticas, ciudadanos han comenzado a cuestionar cómo fue posible que tuviera acceso al interior de instalaciones municipales, considerando que actualmente no forma parte de la administración pública. En las imágenes difundidas se observan espacios que normalmente son de uso institucional, lo que ha generado dudas sobre quién autorizó el ingreso y bajo qué condiciones.
Para algunos habitantes, es válido señalar deficiencias cuando existen, pero también consideran que debe existir transparencia respecto a la forma en que se obtuvo el acceso a esos inmuebles, ya que se trata de instalaciones públicas que deberían contar con controles de ingreso.
Asimismo, ciudadanos señalan que las críticas deben ir acompañadas de propuestas concretas y de información verificable, especialmente cuando se trata de temas tan sensibles como la atención a la juventud y la seguridad pública.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente bajo qué circunstancias se permitió el acceso a las instalaciones mostradas en las publicaciones, ni se ha emitido una postura oficial al respecto.